LA AVENTURA DE "El juego de las llaves"





En mi recorrido por algunas editoriales, durante una de mis peleadas entrevistas, el
responsable  de un grupo empresarial que también se dedica a la edición, se me pregunto que por qué quería publicar "El juego de las llaves". Me descolocó. No me había planteado nunca semejante cuestión. Nadie antes había sido tan directo e incisivo. Mi capacidad de respuesta quedó en entredicho y distraje la pregunta a la gallega argumentando alguna obviedad que no recuerdo. Me dijo que la novela había despertado su interés pero que no iba a ganar dinero con ella. Obvio. Ni yo tampoco. Más obvio todavía. Entonces por qué debía de ser publicada si no había beneficio alguno en la operación.
Todavía la pregunta sigue dando vueltas en mi cabeza sin hallar una contestación que satisfaga completamente lacuestión. Salí de allí con la duda entre las manos y con la promesa de que sería publicada por aquella editorial, pese al quebranto económico que le iba a suponer, si lograba encontrar una respuesta que despertase el interés de aquel hombre.
Llegué a plantearme seriamente la conveniencia de seguir adelante con el proyecto y lo dejé aparcado durante algún tiempo esperando el fallo de algún premio al que fue presentada. Como los que nos dedicamos de vez en cuando a esto de escribir nos da por darle al coco, pensé seriamente en la utilidad de su publicación. ¿Qué necesidad tenía yo de exponer ante todo el mundo ideas y situaciones que en la novela se relatan y que podrían llegar a encasillarme y llegar a formar una imagen errónea y distorsionada de mi mismo ante los demás? ¿Sería el mundo mejor tras su publicación? ¿Resolvería las dudas existenciales de alguien? O…¿acaso algún director de cine famoso se fijaría en ella y me ofrecería un contrato millonario? No, seguramente nada de eso va a suceder. Entonces… ¿Para qué tenía yo de meterme en semejante fregado sin nada o casi nada a cambio, salvo la crítica de los lectores? Nada ni nadie me empujaba a ello salvo… esa pulsión interna de la que todo creador es poseedor y que te obliga a seguir adelante pese a todo. Nada más  y nada menos.
La génesis de la novela es una mezcla de muchas cosas. Es el resultado de batir con fuerza experiencias, anécdotas, recursos y vivencias propias y ajenas. La idea primigenia surgió como algunas genialidades, por casualidad. Escuchando la radio, en un programa de madrugada, alguien expuso una anécdota a partir de la cual se me ocurrió un relato. Los personajes fueron tomando cuerpo  y dimensiones y adquiriendo una poderosa personalidad. Los protagonistas crecieron tanto que ya no cabían  constreñidos en ese escenario  minúsculo. Entonces surgieron los antagonistas y los accesorios que constituyeron el mundo onírico en donde se desarrolla El juego de las llaves.

El mérito de que esta mi segunda novela se encuentre a punto de aparecer no es sólo mío.  He de agradecer a muchas personas el haber llegado hasta aquí; tanto a las que me han animado  a seguir como a quienes han tratado de convencerme para que abandonase. Quiero extender mis agradecimientos también de alguna manera a estos tiempos convulsos que me han proporcionado periodos de inactividad laboral que me han permitido disponer de ese tiempo precioso que es padre y madre de toda inspiración creativa y del trabajo que lleva acarreado. He de agradecer personalmente a Javier Barreiro su trabajo por la redacción de el prólogo,a Amor Pérez Bea por su magnífico trabajo de creación para la portada del libro, a Luis Sanz por confiar en mí y en mi trabajo, a Mar García por su generosidad al dedicarme parte de su precioso tiempo en correcciones, a mis amigos Jaloza y Berbi por prestarse gustosos a presentar la novela en fechas próximas que anunciaré oportunamente, a Viri Monterde por su desinteresada colaboración mediática y sobre todo a mi familia por soportar mis impertinencias y cambios de humor durante la génesis de la obra. 

1 comentario:

  1. Mucha suerte, Luis, y me alegro de que no desistieras.
    Saludos.

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